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Para formar parte de la Plataforma es imprescindible sufrir una situación de abuso o aplicación arbitraria o retroactiva de la ley de costas. Para inscribirse en la plataforma mandar un email a costasmaritimas02@gmail.com
explicando el nombre del colectivo, los datos de la persona de contacto, la zona del conflicto, la naturaleza del problema y por qué a su juicio se trata de un abuso o de una aplicación arbitraria, indebida o retroactiva.
"Para consultar un problema jurídico relativo a la aplicación de la ley de costas llamar a José Ortega al teléfono 629511225
Comentario sobre la página web :email afectadosleydecostas@gmail.com
explicando el nombre del colectivo, los datos de la persona de contacto, la zona del conflicto, la naturaleza del problema y por qué a su juicio se trata de un abuso o de una aplicación arbitraria, indebida o retroactiva.
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sábado, 14 de marzo de 2009
Especial Para Alcaldes
MOCIÓN
La ley de costas, siendo un instrumento valioso para la preservación del dominio público costero, se está aplicando con abuso tanto en la aprobación de los deslindes que delimitan dicho dominio público como en las demás actuaciones relacionadas, tales como recuperaciones posesorias, régimen de concesiones de la Disposición Transitoria primera, apartado primero, tratamiento de la invasión del mar por fenómenos erosivos y muchos otros.
Al mismo tiempo, la ley de costas contiene defectos técnicos que deben ser objeto de revisión, especialmente el carácter abusivamente expansivo de sus definiciones de la ribera del mar, el régimen de compensaciones a través de una concesión administrativa, que se considera totalmente insuficiente, y su aplicación retroactiva, cuya prohibición no aparece claramente garantizada.
El Parlamento Europeo está a punto de aprobar el informe Auken, previamente aprobado por su comisión de peticiones, que hacemos nuestro en sus siguientes pasajes: Considerando que, en 2008, las autoridades españolas aprobaron unas instrucciones relativas a la aplicación de la Ley de Costas de 1988, ignorada durante muchos años, a lo largo de los cuales se produjeron grandes daños medioambientales en las zonas costeras españolas; que incluso las instrucciones actuales no proporcionan unas medidas de ejecución claras para las autoridades regionales y locales implicadas, y que muchas de las nuevas peticiones recibidas atestiguan el carácter retroactivo de las instrucciones y la destrucción o demolición arbitrarias de propiedades de particulares adquiridas legítimamente, sus derechos con respecto a tales propiedades y su capacidad para transmitir esos derechos por vía sucesoria,
Considerando que, en vista del actual trazado de la línea de demarcación, los afectados tienen la firme impresión de que se ha establecido de forma arbitraria, a expensas de los propietarios extranjeros, como por ejemplo en la isla de Formentera,
Considerando que la mencionada Ley de Costas afecta de manera desproporcionada a los propietarios particulares de bienes, cuyos derechos deberían verse plenamente respetados, y, al mismo tiempo, no tiene un impacto suficiente en los auténticos autores de la destrucción costera, responsables en muchos casos de unos desarrollos urbanísticos excesivos en las costas, incluidos complejos vacacionales, y que estaban mejor situados para saber que su actuación era sin duda contraria a las disposiciones de la ley en cuestión,
La comisión…
Reconoce y apoya los esfuerzos de las autoridades españolas por proteger el medio ambiente costero y, allí donde sea posible, restaurar ese medio ambiente de forma favorable para la biodiversidad y la regeneración de las especies autóctonas de fauna y flora y, en este contexto específico, les insta a que revisen urgentemente y, en su caso, modifiquen la Ley de Costas a fin de proteger los derechos de los legítimos propietarios de viviendas y de aquéllos que poseen pequeñas parcelas en zonas de la costa que no tienen un impacto negativo sobre el medio ambiente costero; hace hincapié en que dicha protección no debe concederse a proyectos de desarrollo especulativos que no respetan las directivas de la UE en materia de medio ambiente; se propone revisar las peticiones recibidas sobre este asunto a la vista de la respuesta de las autoridades competentes españolas;
Por este motivo, algunas autoridades políticas y dirigentes de partidos consideran inadmisible la afirmación de que los extranjeros, que evidentemente no comprenden la legislación española, son los únicos que plantean estos problemas, o que las víctimas no tienen más que dirigirse al juzgado más cercano para que les aclaren y resuelvan su situación. De hecho, muchos peticionarios han intentado llevar a cabo esta medida sin obtener resultado alguno; otros no pueden permitírselo económicamente. La mayoría se encuentran desorientados por los consejos contradictorios que reciben de las autoridades locales y de los abogados a los que han recurrido en busca de asesoramiento sin que les hayan ayudado mucho (por no mencionar los numerosos casos en que las autoridades municipales y los propios abogados han resultado partes intrínsecas del problema). La mayoría de los peticionarios y muchos juristas están desconcertados por la falta de seguridad jurídica y la confusión resultante de una legislación imprecisa o excesivamente compleja en materia de desarrollo urbanístico y sus implicaciones, junto con unas disposiciones de aplicación cada vez más confusas. La recién recuperada Ley de Costas de 1988 es otro ejemplo de ello.
La comisión entiende y respalda a las autoridades españolas en sus intentos de conservación y de, en su caso, restauración del entorno costero. Lo que no entiende es por qué se ha recuperado la Ley de Costas de 1988 a estas alturas, después de estar treinta años prácticamente en desuso mientras se producía tanta devastación. ¿Por que su aplicación es tan caótica y arbitraria cuando se demuelen antiguas casas costeras, pero se tolera la construcción de nuevos apartamentos? ¿Por qué se permitió la adquisición de estas viviendas durante los últimos treinta años, de conformidad con todos los requisitos legales en cuestión, salvo una ley con efecto retroactivo a la que ahora tienen que enfrentarse los propietarios legítimos y que les priva de sus derechos como tales? Resulta razonable que los especuladores y promotores inmobiliarios que contaban con los recursos legales para estar bien al tanto de la situación deban ser sancionados, pero no que las personas que adquirieron su vivienda de buena fe y cumplieron los requisitos impuestos deban perder sus derechos, así como los de sus familias y descendientes, respecto a sus inmuebles.
En virtud de todo ello requerimos al gobierno para:
-Reconducir la política de costas marítimas a fin de hacerla compatible con los derechos individuales, aplicando la normativa con la máxima sensibilidad hacia los ciudadanos. -Revisar las actuaciones en las que se haya producido abuso, incluyendo deslindes, derribos y decisiones sobre concesiones administrativas de la Disposición Transitoria primera, apartado primero, de la ley de costas.
-Remitir al Parlamento un proyecto de ley de modificación de la ley de costas que incluya al menos
a) Una revisión de las definiciones de la ribera del mar, retornando a la definición tradicional de zona marítimo terrestre como zona alcanzada por los temporales ordinarios (no máximos temporales, como en la actualidad) y de la playa como zona de materiales sueltos de origen natural y marino (no de cualquier origen, como ahora)
b) Una revisión al alza del catálogo de casos con derecho a la concesión administrativa de la Disposición Transitoria primera, apartado primero, de la ley de costas y una compensación económica complementaria que cubra la diferencia de valor entre la propiedad que se quita y la concesión que se entrega a cambio y
c) una prohibición expresa de aplicación retroactiva de la ley. Consideramos que estas medidas pueden contribuir al mantenimiento de un régimen de protección de costas y playas compatible con los derechos individuales y con una convivencia en paz.
Jose Ortega Ortega
La ley de costas, siendo un instrumento valioso para la preservación del dominio público costero, se está aplicando con abuso tanto en la aprobación de los deslindes que delimitan dicho dominio público como en las demás actuaciones relacionadas, tales como recuperaciones posesorias, régimen de concesiones de la Disposición Transitoria primera, apartado primero, tratamiento de la invasión del mar por fenómenos erosivos y muchos otros.
Al mismo tiempo, la ley de costas contiene defectos técnicos que deben ser objeto de revisión, especialmente el carácter abusivamente expansivo de sus definiciones de la ribera del mar, el régimen de compensaciones a través de una concesión administrativa, que se considera totalmente insuficiente, y su aplicación retroactiva, cuya prohibición no aparece claramente garantizada.
El Parlamento Europeo está a punto de aprobar el informe Auken, previamente aprobado por su comisión de peticiones, que hacemos nuestro en sus siguientes pasajes: Considerando que, en 2008, las autoridades españolas aprobaron unas instrucciones relativas a la aplicación de la Ley de Costas de 1988, ignorada durante muchos años, a lo largo de los cuales se produjeron grandes daños medioambientales en las zonas costeras españolas; que incluso las instrucciones actuales no proporcionan unas medidas de ejecución claras para las autoridades regionales y locales implicadas, y que muchas de las nuevas peticiones recibidas atestiguan el carácter retroactivo de las instrucciones y la destrucción o demolición arbitrarias de propiedades de particulares adquiridas legítimamente, sus derechos con respecto a tales propiedades y su capacidad para transmitir esos derechos por vía sucesoria,
Considerando que, en vista del actual trazado de la línea de demarcación, los afectados tienen la firme impresión de que se ha establecido de forma arbitraria, a expensas de los propietarios extranjeros, como por ejemplo en la isla de Formentera,
Considerando que la mencionada Ley de Costas afecta de manera desproporcionada a los propietarios particulares de bienes, cuyos derechos deberían verse plenamente respetados, y, al mismo tiempo, no tiene un impacto suficiente en los auténticos autores de la destrucción costera, responsables en muchos casos de unos desarrollos urbanísticos excesivos en las costas, incluidos complejos vacacionales, y que estaban mejor situados para saber que su actuación era sin duda contraria a las disposiciones de la ley en cuestión,
La comisión…
Reconoce y apoya los esfuerzos de las autoridades españolas por proteger el medio ambiente costero y, allí donde sea posible, restaurar ese medio ambiente de forma favorable para la biodiversidad y la regeneración de las especies autóctonas de fauna y flora y, en este contexto específico, les insta a que revisen urgentemente y, en su caso, modifiquen la Ley de Costas a fin de proteger los derechos de los legítimos propietarios de viviendas y de aquéllos que poseen pequeñas parcelas en zonas de la costa que no tienen un impacto negativo sobre el medio ambiente costero; hace hincapié en que dicha protección no debe concederse a proyectos de desarrollo especulativos que no respetan las directivas de la UE en materia de medio ambiente; se propone revisar las peticiones recibidas sobre este asunto a la vista de la respuesta de las autoridades competentes españolas;
Por este motivo, algunas autoridades políticas y dirigentes de partidos consideran inadmisible la afirmación de que los extranjeros, que evidentemente no comprenden la legislación española, son los únicos que plantean estos problemas, o que las víctimas no tienen más que dirigirse al juzgado más cercano para que les aclaren y resuelvan su situación. De hecho, muchos peticionarios han intentado llevar a cabo esta medida sin obtener resultado alguno; otros no pueden permitírselo económicamente. La mayoría se encuentran desorientados por los consejos contradictorios que reciben de las autoridades locales y de los abogados a los que han recurrido en busca de asesoramiento sin que les hayan ayudado mucho (por no mencionar los numerosos casos en que las autoridades municipales y los propios abogados han resultado partes intrínsecas del problema). La mayoría de los peticionarios y muchos juristas están desconcertados por la falta de seguridad jurídica y la confusión resultante de una legislación imprecisa o excesivamente compleja en materia de desarrollo urbanístico y sus implicaciones, junto con unas disposiciones de aplicación cada vez más confusas. La recién recuperada Ley de Costas de 1988 es otro ejemplo de ello.
La comisión entiende y respalda a las autoridades españolas en sus intentos de conservación y de, en su caso, restauración del entorno costero. Lo que no entiende es por qué se ha recuperado la Ley de Costas de 1988 a estas alturas, después de estar treinta años prácticamente en desuso mientras se producía tanta devastación. ¿Por que su aplicación es tan caótica y arbitraria cuando se demuelen antiguas casas costeras, pero se tolera la construcción de nuevos apartamentos? ¿Por qué se permitió la adquisición de estas viviendas durante los últimos treinta años, de conformidad con todos los requisitos legales en cuestión, salvo una ley con efecto retroactivo a la que ahora tienen que enfrentarse los propietarios legítimos y que les priva de sus derechos como tales? Resulta razonable que los especuladores y promotores inmobiliarios que contaban con los recursos legales para estar bien al tanto de la situación deban ser sancionados, pero no que las personas que adquirieron su vivienda de buena fe y cumplieron los requisitos impuestos deban perder sus derechos, así como los de sus familias y descendientes, respecto a sus inmuebles.
En virtud de todo ello requerimos al gobierno para:
-Reconducir la política de costas marítimas a fin de hacerla compatible con los derechos individuales, aplicando la normativa con la máxima sensibilidad hacia los ciudadanos. -Revisar las actuaciones en las que se haya producido abuso, incluyendo deslindes, derribos y decisiones sobre concesiones administrativas de la Disposición Transitoria primera, apartado primero, de la ley de costas.
-Remitir al Parlamento un proyecto de ley de modificación de la ley de costas que incluya al menos
a) Una revisión de las definiciones de la ribera del mar, retornando a la definición tradicional de zona marítimo terrestre como zona alcanzada por los temporales ordinarios (no máximos temporales, como en la actualidad) y de la playa como zona de materiales sueltos de origen natural y marino (no de cualquier origen, como ahora)
b) Una revisión al alza del catálogo de casos con derecho a la concesión administrativa de la Disposición Transitoria primera, apartado primero, de la ley de costas y una compensación económica complementaria que cubra la diferencia de valor entre la propiedad que se quita y la concesión que se entrega a cambio y
c) una prohibición expresa de aplicación retroactiva de la ley. Consideramos que estas medidas pueden contribuir al mantenimiento de un régimen de protección de costas y playas compatible con los derechos individuales y con una convivencia en paz.
Jose Ortega Ortega
viernes, 20 de febrero de 2009
¿Te vas a quedar en casa? Te puede ocurrir a tí. Concentracion DIA 21 Febrero.
Los afectados por la Ley de Costas denunciamos que en la aplicación de la
ley se infringen 6 artículos de la Constitución Española:
9 - Principio de seguridad jurídica y aplicación retroactiva de derechos
restrictivos
14 - Igualdad de los ciudadanos ante la ley.
33 - Violación del derecho de propiedad privada y la herencia.
24 - Tutela judicial efectiva.
47 - Privación de viviendas.
17 - Declaración Universal de los Derechos del Hombre, que garantiza que
nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.
El pasado 11 de Febrero El Parlamento Europeo nos ha dado la razón instando al gobierno a
revisar urgentemente y a modicar la Ley de Costas a n de proteger los derechos de los
legítimos propietarios de viviendas y de aquéllos que poseen pequeñas parcelas en zonas
de la costa que no tienen un impacto negativo sobre el medio ambiente costero.
Esta decisión no es vinculante y el Gobierno de España pretende que en el informe aprobado
el día 11 y que será votado por los parlamentarios europeos el próximo 26 de marzo se anulen
medidas como esta y se niegue la evidencia de que en España no se respeta el derecho a la
propiedad privada.
Además el PE pide pide la suspensión y la revisión de todos los nuevos planes urbanísticos
nuevos en España que no respeten el medio ambiente y no garanticen el derecho a la
propiedad y denuncia que todas las administraciones, central, autonómica y locales,
son responsables de haber puesto en marcha un modelo de desarrollo insostenible,
que ha tenido gravísimas

Orfeo.es Galicia
ley se infringen 6 artículos de la Constitución Española:
9 - Principio de seguridad jurídica y aplicación retroactiva de derechos
restrictivos
14 - Igualdad de los ciudadanos ante la ley.
33 - Violación del derecho de propiedad privada y la herencia.
24 - Tutela judicial efectiva.
47 - Privación de viviendas.
17 - Declaración Universal de los Derechos del Hombre, que garantiza que
nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.
El pasado 11 de Febrero El Parlamento Europeo nos ha dado la razón instando al gobierno a
revisar urgentemente y a modicar la Ley de Costas a n de proteger los derechos de los
legítimos propietarios de viviendas y de aquéllos que poseen pequeñas parcelas en zonas
de la costa que no tienen un impacto negativo sobre el medio ambiente costero.
Esta decisión no es vinculante y el Gobierno de España pretende que en el informe aprobado
el día 11 y que será votado por los parlamentarios europeos el próximo 26 de marzo se anulen
medidas como esta y se niegue la evidencia de que en España no se respeta el derecho a la
propiedad privada.
Además el PE pide pide la suspensión y la revisión de todos los nuevos planes urbanísticos
nuevos en España que no respeten el medio ambiente y no garanticen el derecho a la
propiedad y denuncia que todas las administraciones, central, autonómica y locales,
son responsables de haber puesto en marcha un modelo de desarrollo insostenible,
que ha tenido gravísimas
Orfeo.es Galicia
martes, 10 de febrero de 2009
¿Cambios en la Ley de Costas?

Martes 10 de febrero de 2009
Para entender el revuelo que se ha formado estos días en torno a los pretendidos cambios en la Ley de Costas hay que entender primero lo siguiente: Te hacen un deslinde. Te quitan tu casa. En el mejor de los casos pretenden compensarte con un derecho de uso, para que te quedes como inquilino durante un tiempo limitado. Los sabios dicen que esto es una expropiación con una indemnización no en dinero, sino en especie. Como compensación es una birria, cuando no un fraude. Lo he dicho muchas veces, la última con motivo de mi intervención ante el Parlamento Europeo el pasado día 20 de enero. Pero al Tribunal Constitucional le gustó tantísimo y, hasta que consigamos que Europa nos ayude a cambiar las cosas, es lo que hay.Pues bien: el único objeto de esta pretendida reforma legal es la simplificación del trámite administrativo y que las concesiones se puedan vender a terceros y... eso es todo.
La mala práctica relativa a las concesiones formaba parte de mi "informe sobre aplicación abusiva de la Ley de Costas", que fue presentado en el Parlamento Europeo como queja contra España y que parece que ha puesto al Gobierno un poco tenso, ya que las concesiones en muchos casos ni siquiera se tramitaban, por lo que la jugada se podría resumir en una frase que causa espanto en el mundo civilizado: "expropiación sin indemnización".Pero este derecho de uso, incluso siendo una compensación tan pobre, ni siquiera se le reconoce a la mayoría de los ciudadanos. Por ejemplo, cuando el deslinde que se aprueba y te quita la casa es el primero que se tramita en la zona o cuando ya había un deslinde anterior que se la había comido, aunque la vivienda fuera de principios de siglo.
La única forma de defender la propiedad es discutir el deslinde y hay mucha gente que ha perdido ya todos los recursos judiciales. Cuando eso sucede, o la vivienda se entrega en concesión o se derriba. Y aunque sepa a poco, la única solución para muchos, para miles, es la concesión. Que les pregunten a los desafortunados propietarios del restaurante "Pepita", en Sagunto, derribado en 2008. Si Costas hubiera querido reconocérsela, aún estarían vendiendo paellas.
Por eso, en nombre de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas, y aprovechando que el proyecto de ley está en el Parlamento, he propuesto a los partidos una enmienda que permita que el derecho de concesión pueda reconocerse a esos otros supuestos. Con esto esperamos salvar del derribo a muchos ciudadanos inocentes.Lo sorprendente es que alguien está intentando convencer a los afectados de que con esto lo que he hecho es aceptar que las concesiones son pago suficiente, renunciar a la defensa de la propiedad, venderme al enemigo y entregar la plataforma al Gobierno a precio de saldo. Ya había visto en los noventa a algún torpe que se creía importante proclamar que "o la propiedad o nada".Estos líderes vecinales de salón se entregan al vicio nacional de hablar sin saber, nunca han tenido que presenciar un derribo, creen que pueden doblegar al Gobierno sólo por ser presidentes de una comunidad de vecinos e ignoran que para darles el capricho hay que reformar el artículo 132 de la Constitución. Ellos proclaman y piden, convencidos de que esta lucha es posible ganarla sin inteligencia.Claro que los que mandan estos mensajes esconden malas intenciones. Conozco por su nombre y apellidos a estas dulces criaturas y debo pedirles que dejen en paz a los cientos de personas a las que están engañando haciéndoles creer que una mejora en el régimen de las concesiones es lo mismo que una renuncia a la defensa de la propiedad.
Nada ha cambiado y nada va a cambiar.La lucha colectiva que hemos planteado en demanda de la justicia y la dignidad es seria y será duradera. La ganaremos si no nos dejamos llevar por charlatanes, frustrados y fracasados y si somos capaces de identificar correctamente al enemigo, que es el que está ahí delante, armado con el Boletín Oficial del Estado, las fuerzas de orden público y las palas mecánicas.
José Ortega es abogado.
http://www.diarioinformacion.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2009021000_8_850721__Opinion-Cambios-Costas
domingo, 8 de febrero de 2009
¿LA LEY DE COSTAS A REVISIÓN?

Domingo 08 de Febrero de 2009
La ley de Costas que sigue vigente en España es la 22/1988, de 28 de julio, la cual derogo la del 26 de abril de 1969. La cual regula la determinación, protección, utilización y policía del dominio público marítimo terrestre y especialmente de la ribera del mar. ¿Es esta ley realmente complaciente, y trata a todos los ciudadanos por igual a la hora de su aplicación?, parece ser que no, y así lo manifiestan los miembros de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas (PNLAC), dicen de esta ley que últimamente se ha convertido en el azote de los más desfavorecidos, en beneficio de los más poderosos, y es evidente que así es, si nos remitimos a los últimos acontecimientos que al amparo de la misma se han llevado a cabo, donde el escarnio y la sinrazón han sido los protagonistas de estos actos execrables, que han tenido lugar en muchas zonas costeras de las islas. Las leyes son de obligado cumplimiento, pero tienen que estar legitimadas en base a un trato igualitario para todos los ciudadanos, sin que existan acciones discriminatorias, motivadas por la condición social de los individuos, donde sistemáticamente el pobre siempre lleva todas las de perder y al cual no se le reconoce las necesidades que evidencian, motivadas por una serie de circunstancias que le llevan a vivir en la precariedad más absoluta. En la ley citada 22/1988, y en su artículo 23, la servidumbre de protección recae sobre una zona de 100 metros medida tierra adentro desde el limite interior de la ribera del mar. Permitiendo, que en los terrenos comprendidos en esta zona se puedan llevar a cabo sin autorización plantaciones y cultivos, lo que resulta hasta cierto punto contradictorio con lo que dictamina la ley, que no permite lugares habitables pero si explotaciones agrarias, en cuyo caso los seres humanos pasamos a ocupar un segundo plano y donde las personas somos relegados al ostracismo más irreverente.
Juan Dávila García
miércoles, 4 de febrero de 2009
NOTA DE PRENSA dia 4 de Febrero de 2009
Puede que hayáis recibido una nota de prensa enviada por Carmen del Amo vertiendo en nombre de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas determinadas opiniones sobre las novedades de la ley de costas en materia de concesiones administrativas.
El día 10 de enero la Plataforma celebró asamblea general extraordinaria en la que el único punto del orden del día fue la moción de censura a Doña Carmen del Amo como presidenta y elección de nuevos cargos. La moción de censura prosperó por una amplia mayoría, por lo que la Sra. del Amo fue cesada y elegido como nuevo Presidente D. José Pedro Fernández.
Doña Carmen del Amo carece de autoridad para hablar en nombre de la Plataforma
La carta que ha remitido a los medios de comunicación contiene exclusivamente sus opiniones personales y no es representativa del sentir colectivo.
Los puntos de vista oficiales de la Plataforma son los que ha estado exponiendo su asesor jurídico y portavoz, D. José Ortega.
Si alguien quiere contrastar cuál es ese punto de vista puede consultar la página web de la
Plataforma, en el artículo PROPIEDAD O CONCESIÓN.
En la web podéis confirmar también qué personas ostentan los cargos de responsabilidad dentro de la Plataforma. http://afectadosleydecostas.blogspot.com/
La Plataforma Nacional de Afectados por la ley de costas lamenta las molestias que la desafortunada iniciativa de Doña Carmen del Amo pueda haber causado a los medios de comunicación.
JOSE PEDRO FERNÁNDEZ
PRESIDENTE DE LA PLATAFORMA NACIONAL DE AFECTADOS POR LA LEY DE COSTAS
TF. 670509287
El día 10 de enero la Plataforma celebró asamblea general extraordinaria en la que el único punto del orden del día fue la moción de censura a Doña Carmen del Amo como presidenta y elección de nuevos cargos. La moción de censura prosperó por una amplia mayoría, por lo que la Sra. del Amo fue cesada y elegido como nuevo Presidente D. José Pedro Fernández.
Doña Carmen del Amo carece de autoridad para hablar en nombre de la Plataforma
La carta que ha remitido a los medios de comunicación contiene exclusivamente sus opiniones personales y no es representativa del sentir colectivo.
Los puntos de vista oficiales de la Plataforma son los que ha estado exponiendo su asesor jurídico y portavoz, D. José Ortega.
Si alguien quiere contrastar cuál es ese punto de vista puede consultar la página web de la
Plataforma, en el artículo PROPIEDAD O CONCESIÓN.
En la web podéis confirmar también qué personas ostentan los cargos de responsabilidad dentro de la Plataforma. http://afectadosleydecostas.blogspot.com/
La Plataforma Nacional de Afectados por la ley de costas lamenta las molestias que la desafortunada iniciativa de Doña Carmen del Amo pueda haber causado a los medios de comunicación.
JOSE PEDRO FERNÁNDEZ
PRESIDENTE DE LA PLATAFORMA NACIONAL DE AFECTADOS POR LA LEY DE COSTAS
TF. 670509287
lunes, 2 de febrero de 2009
NOTA DE PRENSA sobre la noticia que publica hoy el diario EL PAIS
Ante la noticia que publica hoy el diario El País sobre un cambio en la ley de costas, comunicamos lo siguiente: -
-La reforma recae sobre el derecho de concesión especial regulado en la Disposición Transitoria primera, apartado primero, de la ley de costas. Cuando un deslinde incluye propiedades privadas dentro del dominio público, la propiedad se extingue y la compensación que da el Estado a cambio consiste en esta concesión especial, autorizando a los antiguos dueños a permanecer en su casa durante treinta años más una prórroga de otros treinta, sin pagar canon. Se trata de una indemnización en especie.
-La reforma es tímida, mínima e insuficiente. Se limita a admitir que las concesiones puedan venderse a terceros y a agilizar los trámites del expediente para su otorgamiento. No puede conceptuarse en serio como una reforma de la ley de costas. -Consideramos que el gobierno ha impulsado a esta minirreforma como consecuencia de la denuncia que tenemos presentada ante el Parlamento Europeo por aplicación abusiva de la ley de costas, ya que quiere reaccionar antes de sufrir una condena política de Europa.
-El despliegue que hace el diario El País hace pensar que los destinatarios de esta noticia sean los gobiernos y los parlamentarios europeos, a los que se quiere hacer creer que con esta reforma España piensa introducir cambios sustanciales, cuando no es así.
-Aprovechando el trámite de este proyecto de ley hemos presentado a los partidos políticos una propuesta de enmienda para una reforma auténtica y con contenido del régimen de las concesiones. Estas propuestas tienen por objeto:
a) Incluir como beneficiarios de la concesión a ciudadanos cuyo derecho en este momento no queda claro, pero que deberían tenerlo reconocido. En concreto 1) los casos en los que el deslinde aprobado es el primero y 2) Los casos en los que las propiedades ya estaban incluidas dentro del dominio público por un deslinde anterior. Hoy día, salvo casos muy excepcionales y puntuales, solo tienen acceso a la concesión los terrenos incluidos en el dominio público por un deslinde que retranquea al interior la línea más antigua.
b) Establecer que la concesión se otorgue de oficio, sin que los interesados deban preocuparse por solicitarla. Igualmente se otorgará de oficio la prórroga de la concesión (ya que pasados treinta años un olvido es fácil).
c) Establecer que los derechos que se reconocen a nuevos titulares (apartado a) tendrá carácter retoactivo.
Jose Ortega
-La reforma recae sobre el derecho de concesión especial regulado en la Disposición Transitoria primera, apartado primero, de la ley de costas. Cuando un deslinde incluye propiedades privadas dentro del dominio público, la propiedad se extingue y la compensación que da el Estado a cambio consiste en esta concesión especial, autorizando a los antiguos dueños a permanecer en su casa durante treinta años más una prórroga de otros treinta, sin pagar canon. Se trata de una indemnización en especie.
-La reforma es tímida, mínima e insuficiente. Se limita a admitir que las concesiones puedan venderse a terceros y a agilizar los trámites del expediente para su otorgamiento. No puede conceptuarse en serio como una reforma de la ley de costas. -Consideramos que el gobierno ha impulsado a esta minirreforma como consecuencia de la denuncia que tenemos presentada ante el Parlamento Europeo por aplicación abusiva de la ley de costas, ya que quiere reaccionar antes de sufrir una condena política de Europa.
-El despliegue que hace el diario El País hace pensar que los destinatarios de esta noticia sean los gobiernos y los parlamentarios europeos, a los que se quiere hacer creer que con esta reforma España piensa introducir cambios sustanciales, cuando no es así.
-Aprovechando el trámite de este proyecto de ley hemos presentado a los partidos políticos una propuesta de enmienda para una reforma auténtica y con contenido del régimen de las concesiones. Estas propuestas tienen por objeto:
a) Incluir como beneficiarios de la concesión a ciudadanos cuyo derecho en este momento no queda claro, pero que deberían tenerlo reconocido. En concreto 1) los casos en los que el deslinde aprobado es el primero y 2) Los casos en los que las propiedades ya estaban incluidas dentro del dominio público por un deslinde anterior. Hoy día, salvo casos muy excepcionales y puntuales, solo tienen acceso a la concesión los terrenos incluidos en el dominio público por un deslinde que retranquea al interior la línea más antigua.
b) Establecer que la concesión se otorgue de oficio, sin que los interesados deban preocuparse por solicitarla. Igualmente se otorgará de oficio la prórroga de la concesión (ya que pasados treinta años un olvido es fácil).
c) Establecer que los derechos que se reconocen a nuevos titulares (apartado a) tendrá carácter retoactivo.
Jose Ortega
El Gobierno atenúa la Ley de Costas y deja vender las casas sobre la playa

Medio Ambiente suaviza de tapadillo la política de Narbona de recuperar el litoral
RAFAEL MÉNDEZ - Madrid - 02/02/2009
Una enmienda a la Ley de Navegación trata de aplacar las quejas de Europa
El Gobierno ha emprendido de tapadillo una reforma de la Ley de Costas que suaviza su aplicación. Para ello, Medio Ambiente ha introducido una enmienda a la Ley de Navegación Marítima -de otro ministerio y sin relación con el litoral- para permitir vender y comprar las casas construidas en dominio público, sobre la misma playa, y que hasta ahora no podían cambiar de dueño. El Ejecutivo comienza así, por la puerta trasera, a rebajar una de las políticas de Cristina Narbona que más problemas acarrearon al Gobierno: la recuperación del dominio público en el litoral.
El cambio no pasó por el Consejo de Estado, ya que se introdujo a última hora en la Ley de Navegación Marítima, elaborada por el Ministerio de Justicia y el de Fomento. Al tramitarse en comisión (la de Justicia, no la de Medio Ambiente) con competencia legislativa plena, el texto tampoco pasará por el Pleno de Congreso. Sin una línea en la exposición de motivos que justifique el cambio -al aprobarla el ministerio sí dio una críptica nota sobre la reforma-, Medio Ambiente abre una reforma de la Ley de Costas, norma clave de medio ambiente, vigente desde 1988.
La disposición final cuarta de la Ley de Navegación Marítima, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 5 de diciembre, añade dos apartados a la Ley de Costas: "Las concesiones [a las viviendas construidas legalmente sobre la playa antes de 1988] serán transmisibles, previa autorización de Costas, por actos inter vivos, subrogándose el nuevo titular los derechos y obligaciones de la concesión". Es decir, que las concesiones no sólo se pueden heredar, sino que con esa reforma se podrán vender y comprar. Medio Ambiente tendrá tres meses para ejercer el derecho de tanteo.
Hasta ahora, el Estado otorgaba una concesión de 30 años (ampliables a 60) a los dueños de las casas construidas en dominio público antes de la ley, pero no podían venderlas (salvo excepciones con trámites complejísimos). La reforma, que aún deben aprobar las Cortes, afecta a las cosas construidas legalmente antes de 1988. El Constitucional aceptó en 1991 la fórmula de expropiación contemplada en la ley: que los dueños podrían disfrutar de las propiedades 30 años y que después pasarían a ser demolidas.
Aunque la ley tiene 20 años, fue la ministra Narbona la que comenzó a aplicarla realmente en 2004, ya que los ocho años anteriores apenas se avanzó en el deslinde de la costa -el trámite que delimita la zona pública y la privada de playa-.
Esto provocó miles de protestas, la creación de una Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas (que calcula que hay 45.000 viviendas en esa situación) y quejas de las embajadas del Reino Unido y Alemania, ya que muchos de los compradores en primera línea eran extranjeros que, al adquirir su chalé, no fueron informados de que su casa podía pasar a manos del Estado.
La directora general de Costas, Alicia Paz, afirmó a este diario el pasado octubre que no había iniciado "ningún proceso de modificación legal" y que no sabía si se plantearía "algo puntual". Un mes y medio después, el Consejo de Ministros reformaba la ley. Medio Ambiente argumenta que el cambio legal es "una modificación puntual y no de fondo de la citada ley, ya que no altera en absoluto el espíritu de la misma" y que la reforma no contradice lo que declaró Paz.
Sin embargo, Javier Sanz, profesor de Derecho Administrativo en La Coruña y experto en el litoral, afirma: "No es que privatice la costa, pero es un cambio radical de entender las concesiones". En sentido parecido se pronuncia el abogado de la Plataforma de Afectados, José Ortega, quien lo califica como un cambio importante que afecta a mucha gente y va en la dirección correcta. Ortega fue muy crítico con Narbona y apoya el cambio de Elena Espinosa. Los dueños de casas en dominio público, muchos jubilados que se veían sin posibilidad de vender su casa, aplauden la medida.
La medida ha generado malestar entre técnicos de Costas, por la forma en que se ha hecho y por el fondo. Argumentan que dificultará la recuperación del dominio público. Hasta ahora, si Costas quería rescatar una concesión de una vivienda sobre la arena podía alegar ante el dueño que lo mejor era llegar a un acuerdo ya que no podría vender esa casa. Ahora, al poder venderlas, las viviendas se revalorizan y se dificulta la adquisición por parte de Costas.
La disposición final cuarta de la Ley de Navegación Marítima, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 5 de diciembre, añade dos apartados a la Ley de Costas: "Las concesiones [a las viviendas construidas legalmente sobre la playa antes de 1988] serán transmisibles, previa autorización de Costas, por actos inter vivos, subrogándose el nuevo titular los derechos y obligaciones de la concesión". Es decir, que las concesiones no sólo se pueden heredar, sino que con esa reforma se podrán vender y comprar. Medio Ambiente tendrá tres meses para ejercer el derecho de tanteo.
Hasta ahora, el Estado otorgaba una concesión de 30 años (ampliables a 60) a los dueños de las casas construidas en dominio público antes de la ley, pero no podían venderlas (salvo excepciones con trámites complejísimos). La reforma, que aún deben aprobar las Cortes, afecta a las cosas construidas legalmente antes de 1988. El Constitucional aceptó en 1991 la fórmula de expropiación contemplada en la ley: que los dueños podrían disfrutar de las propiedades 30 años y que después pasarían a ser demolidas.
Aunque la ley tiene 20 años, fue la ministra Narbona la que comenzó a aplicarla realmente en 2004, ya que los ocho años anteriores apenas se avanzó en el deslinde de la costa -el trámite que delimita la zona pública y la privada de playa-.
Esto provocó miles de protestas, la creación de una Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas (que calcula que hay 45.000 viviendas en esa situación) y quejas de las embajadas del Reino Unido y Alemania, ya que muchos de los compradores en primera línea eran extranjeros que, al adquirir su chalé, no fueron informados de que su casa podía pasar a manos del Estado.
La directora general de Costas, Alicia Paz, afirmó a este diario el pasado octubre que no había iniciado "ningún proceso de modificación legal" y que no sabía si se plantearía "algo puntual". Un mes y medio después, el Consejo de Ministros reformaba la ley. Medio Ambiente argumenta que el cambio legal es "una modificación puntual y no de fondo de la citada ley, ya que no altera en absoluto el espíritu de la misma" y que la reforma no contradice lo que declaró Paz.
Sin embargo, Javier Sanz, profesor de Derecho Administrativo en La Coruña y experto en el litoral, afirma: "No es que privatice la costa, pero es un cambio radical de entender las concesiones". En sentido parecido se pronuncia el abogado de la Plataforma de Afectados, José Ortega, quien lo califica como un cambio importante que afecta a mucha gente y va en la dirección correcta. Ortega fue muy crítico con Narbona y apoya el cambio de Elena Espinosa. Los dueños de casas en dominio público, muchos jubilados que se veían sin posibilidad de vender su casa, aplauden la medida.
La medida ha generado malestar entre técnicos de Costas, por la forma en que se ha hecho y por el fondo. Argumentan que dificultará la recuperación del dominio público. Hasta ahora, si Costas quería rescatar una concesión de una vivienda sobre la arena podía alegar ante el dueño que lo mejor era llegar a un acuerdo ya que no podría vender esa casa. Ahora, al poder venderlas, las viviendas se revalorizan y se dificulta la adquisición por parte de Costas.
jueves, 29 de enero de 2009
¿PROPIEDAD O CONCESIÓN?
Enero 29, 2009 El primer éxito de la Plataforma fue forzar al gobierno, el pasado diciembre, a introducir una mejora en régimen de las concesiones administrativas que la ley reconoce como compensación por la expropiación implícita en un deslinde. Lo hizo con muchas prisas, metiéndolo en el proyecto de ley de navegación marítima, que nada tiene que ver con la ley de costas. Creo que esto se debe a que el gobierno se siente acosado, en especial porque nuestros socios europeos no entienden que la situación en nuestro país pueda resumirse así: expropiación sin indemnización.
Aprovechando la situación, hemos remitido a los partidos políticos una propuesta razonada de enmienda a este proyecto de ley. La reforma del gobierno es muy tímida, se limita a admitir que las concesiones se puedan vender a terceros y a simplificar el trámite administrativo. Nosotros queremos una reforma de mucho mayor calado que reconozca este derecho a supuestos que no aparecen claros en la ley. Conozco muy bien estos supuestos. Si estuvieran correctamente recogidos, la Demarcación de Costas de Valencia no habría podido derribar el restaurante Pepita, ni la Demarcación de Costas de Pontevedra habría intentado derribar la vivienda de la familia Aboal, ni la Demarcación de Costas de Tenerife habría conseguido echar abajo la carpintería de Valeriano Rodríguez. En este momento las máquinas acechan en busca de nuevas víctimas, especialmente en Canarias.
En la Plataforma, y en España, hay muchos casos distintos, con distinto grado de avance en el proceso expropiatorio. Muchos afectados tienen aún por delante una extensa vía de recursos y están en buenas condiciones, o medianas, para defender su propiedad. Otros, en cambio, han llegado al final y las máquinas están a las puertas de su casa. Yo confío en que ninguno de vosotros tenga que ver cómo le derriban su vivienda. Es realmente humillante ver cómo unos operarios indiferentes arrasan tus recuerdos y todo lo que hasta ese momento ha sido tu vida. En especial cuando sabes que ellos no tienen razón pero llevan detrás no solamente la maquinaria pesada, sino también la guardia civil, los jueces, el boletín oficial y todo el peso del Estado.
En la Plataforma, y en España, hay muchos casos distintos, con distinto grado de avance en el proceso expropiatorio. Muchos afectados tienen aún por delante una extensa vía de recursos y están en buenas condiciones, o medianas, para defender su propiedad. Otros, en cambio, han llegado al final y las máquinas están a las puertas de su casa. Yo confío en que ninguno de vosotros tenga que ver cómo le derriban su vivienda. Es realmente humillante ver cómo unos operarios indiferentes arrasan tus recuerdos y todo lo que hasta ese momento ha sido tu vida. En especial cuando sabes que ellos no tienen razón pero llevan detrás no solamente la maquinaria pesada, sino también la guardia civil, los jueces, el boletín oficial y todo el peso del Estado.
Nuestras razones, lo que buscamos y a lo que aspiramos están todos claros en mi informe sobre aplicación abusiva de la ley de costas, que creo que debería ser la guía de cualquiera que tenga dudas.
Para quienes aún pueden discutir los deslindes y defender su propiedad, desde la Plataforma seguiremos luchando hasta el final. Pero a los que tienen ya a las puertas de su casa las legiones romanas armadas hasta los dientes para derribar sus muros, pisotear su dignidad y dejarlos en la calle, tenemos que ayudarlos a obtener la última vía de defensa, y esta vía la concesión administrativa.
En los noventa trabajé durante año y medio para una asociación nacional contra la ley de costas. Su presidente repetía constantemente que las concesiones son un engaño y que aceptarlas era lo mismo que reconocer que no somos propietarios. Solo admitía la devolución de la propiedad, sin matices, sin fisuras y sin excepciones. Y así le fue. Se tuvo que quitar de en medio y la asociación quedó en el olvido.
Tenemos que agotar la energía hasta el límite para discutir el sitio por donde se pone la línea, porque a partir de ahí la cosa se pone tiesa de verdad y ya quedan pocas opciones. Para obtener la devolución de las propiedades, tal como lo exigía aquella asociación nacional, habría sido preciso reformar el artículo 132 de la Constitución. No es imposible, sin duda, pero tampoco es realista ni tiene nada que ver con una lucha colectiva coherente.
He fundado la Plataforma para que funcione en serio, no para que se la lleve el diablo por culpa de errores elementales. El tiempo que le dedicamos, la energía que le ponemos, es solo una parte de lo que hace falta. Además se precisa algo de inteligencia y por lo tanto de realismo.
Yo creo que podemos estar orgullosos y contentos a partes iguales porque por vez primera tenemos una ocasión real de aliviar a muchas personas que están sufriendo de manera injusta. Algunas pertenecen a la Plataforma y otras no tienen nada que ver con nosotros, ni las conocemos de nada.
En los noventa trabajé durante año y medio para una asociación nacional contra la ley de costas. Su presidente repetía constantemente que las concesiones son un engaño y que aceptarlas era lo mismo que reconocer que no somos propietarios. Solo admitía la devolución de la propiedad, sin matices, sin fisuras y sin excepciones. Y así le fue. Se tuvo que quitar de en medio y la asociación quedó en el olvido.
Tenemos que agotar la energía hasta el límite para discutir el sitio por donde se pone la línea, porque a partir de ahí la cosa se pone tiesa de verdad y ya quedan pocas opciones. Para obtener la devolución de las propiedades, tal como lo exigía aquella asociación nacional, habría sido preciso reformar el artículo 132 de la Constitución. No es imposible, sin duda, pero tampoco es realista ni tiene nada que ver con una lucha colectiva coherente.
He fundado la Plataforma para que funcione en serio, no para que se la lleve el diablo por culpa de errores elementales. El tiempo que le dedicamos, la energía que le ponemos, es solo una parte de lo que hace falta. Además se precisa algo de inteligencia y por lo tanto de realismo.
Yo creo que podemos estar orgullosos y contentos a partes iguales porque por vez primera tenemos una ocasión real de aliviar a muchas personas que están sufriendo de manera injusta. Algunas pertenecen a la Plataforma y otras no tienen nada que ver con nosotros, ni las conocemos de nada.
Este mundo marcado por el egoísmo y el beneficio necesita algo más que luchar por lo mío, lo mío y lo mío. La grandeza de la Plataforma no se queda en haber conseguido que se mueva ese paquidermo con las articulaciones oxidadas. Estamos aquí para defender nuestros intereses y nuestras viviendas (me exceptúo, porque yo no tengo casa en la costa), pero esta actividad lleva inevitablemente como efecto colateral el alivio de muchas personas que sufren injustamente, gente a la que nunca vamos a conocer y que nunca nos lo va a agradecer. Y a mí me parece de perlas.
José Ortega,
José Ortega,
Abogado
miércoles, 21 de enero de 2009
LA CULPA ERA DE FRANCO (CRÓNICAS DEL PARLAMENTO EUROPEO)

22 de enero de 2009
Parlamento Europeo, comité de peticiones, 20 de enero de 2008. El día de Barak Obama.
No había, o no parecía haber, en la sala ningún eurodiputado holandés ni alemán, lo que nos extraño y decepcionó, especialmente a los afectados holandeses (Jan) y alemanes (Karim y Margret). Los parlamentarios que demostraron tener las ideas más claras fueron los ingleses. Tanto los españoles como los representantes del gobierno de la Comunidad Valenciana, la Síndic y la Comisión Europea, se perdían en tecnicismos legales. Los ingleses respondieron con una visión simple y eficaz: es una vergüenza que estemos cinco años discutiendo lo mismo (las leyes urbanísticas valencianas) y se olvida que detrás de cada problema hay personas con una historia y un drama individual.
Durante mi intervención se registró un incidente bastante revelador. Uno de los más apasionados defensores del informe Auken y de las víctimas del urbanismo salvaje es el diputado español de los verdes Sr. Hammerstein. Cuando llevaba unos momentos hablando, se le ocurrió interrumpirme para decir que yo no podía intervenir porque nuestro asunto no estaba en el informe Auken. El presidente lo mandó callar diciendo que las cuestiones de orden se plantearían al finalizar las intervenciones, pero este señor no planteó ninguna cuestión posteriormente, por lo que entiendo que su intención no era otra más que hacerme dudar, cortarme el ritmo y provocar inseguridad o errores (lo que desde luego no consiguió), y que le movía era un prejuicio ecologista totalmente fuera de lugar.
En el debate cada diputado recibió solo dos minutos. La diputada del partido socialista Inés Ayala tuvo una intervención a mi juicio desafortunada en la que sugirió que los actuales problemas son la consecuencia de haber construido en el pasado demasiado cerca de la costa. Más desafortunado aún me pareció que comparase nuestros casos con los del hotel Algarrobico. Y eso no es todo. Al término de la sesión, uno de los afectados trabó una breve conversación con Ayala. Ella le preguntó por la fecha en la que se habían construido las viviendas (años sesenta). Su comentario fue que “en esa época no había democracia”. La novedad de esta aportación consiste en que el culpable de todo es Franco.
En fin.
Mi intervención:
Sr. Presidente, Sres. Diputados:
Imaginen que compran en España una bonita casa de vacaciones y que un día el gobierno les dice que su casa es ilegal porque se construyó sobre una duna y veinte años después de la construcción, una nueva ley declaró que las dunas son dominio público.
O imaginen que unos funcionarios descargan unos cuantos camiones de arena junto a su casa, y a continuación la declaran ilegal porque está en medio de una zona de arena.
O imaginen que el gobierno instala en el mar unos espigones, el agua empieza a comerse la tierra y su casa se encuentra de pronto a dos metros del mar, y les dicen que es ilegal porque está demasiado cerca del mar.
O imaginen que un temporal extraordinario moja la fachada de su vivienda y con esto se transforma en ilegal.
O imaginen que el gobierno les dice que el terreno que ocupa su casa estuvo sumergido hace doce mil años, y que por este motivo su casa es ilegal.
¿Saben lo que les pasaría en cualquiera de esos casos? Que perderían la propiedad ¿Y creen que el gobierno les indemnizará esta expropiación? Nada de eso. Si ustedes son personas sin suerte, el gobierno no solo se la derribará, sino que además les hará correr con los gastos de la demolición. 83.206 euros ha llegado a exigir a una familia para financiar su propio derribo. Pero previamente intentará despojarle a usted de su dignidad y le dirán que si renuncian a defenderse les perdonarán el pago de estas cantidades.
Si por el contrario son ustedes personas con suerte, el gobierno les compensará con el derecho a permanecer como inquilino en su propia vivienda durante un periodo de tiempo limitado. Pero esto es solo en teoría, porque cuando alguien reclama este derecho por escrito no obtiene respuesta. Hasta donde yo sé estas reclamaciones se guardan en un armario ¿Saben cuál es la excusa? Que no tienen personal suficiente para tramitar estos expedientes. Tomen nota: El gobierno de España tiene todo el personal necesario para quitarle a usted su casa, pero ninguno para ocuparse de la compensación.
Alguno de ustedes, con mucha razón, dirá que la concesión que le ofrecen vale menos que la propiedad que le quitan. Y reclamará una compensación económica que cubra esa diferencia. Les aguarda una nueva negativa. En España los tribunales han dicho que “toda expropiación lleva aparejada cierta dosis de sacrificio”. No hay ley ni principio moral que diga una cosa así, pero esto es lo que sostienen nuestros jueces.
Esto es algo que le puede pasar a cualquiera. Les puede pasar a ustedes y le ha pasado a muchos ciudadanos de la Unión Europea que están padeciendo un sufrimiento intolerable. Yo no represento a empresas inmobiliarias ni a agentes urbanizadores, sino a ciudadanos de la clase media o media baja, muchos de ellos jubilados indefensos con unos ingresos modestos.
Ya habrán visto que esto no es una petición de caprichos. Hemos venido al Parlamento Europeo en demanda de una justicia que en España se nos niega. En mi país el propio defensor del pueblo acaba de archivar la misma queja que hemos presentado aquí diciendo que no tenemos razón en nada y que el gobierno tiene razón en todo.
Para las familias que represento, la única esperanza son ustedes. Tengo que pedirles en su nombre que investiguen a fondo la queja, que obliguen al gobierno de España a cumplir las mismas reglas que se cumplen en el resto de Europa y que confirmen que ser ciudadano europeo es algo que sigue mereciendo la pena.
José Ortega
lunes, 5 de enero de 2009
HA EMPEZADO (VIVA EUROPA)

El día 20 de enero de 2008, a las diez de la mañana, el Comité de Peticiones del Parlamento Europeo se reunirá para examinar la denuncia que presenté en nombre de varios colectivos y afectados singulares, que más tarde constituyeron la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas. He recibido una invitación para hablar ante el Comité en una intervención de cinco minutos.
Podéis comprobar las abismales diferencias de trato que hemos recibido de España y de Europa. En España la Ministra de Medio Ambiente ni siquiera contestó a nuestra queja. Cuando nos reunimos con Martín Fragueiro y Alicia Paz el día 4 de noviembre, ella nos dijo que nos habían contestado “a través del defensor del pueblo”. Se refería a un informe evacuado hacía entonces quince días, que según manifestaban, el propio defensor del pueblo nos tendría que transmitir. No ha sido así, y ahora pienso que Alicia Paz contestó de esa manera para no quedar fatal delante de su jefe, es decir para ocultar la realidad de que NO nos han contestado a la queja ni nos pensaban contestar. En cuanto al propio defensor del pueblo, ya habéis visto en post anteriores de lo que es capaz, y no creo que deba extenderme más. Los grupos parlamentarios de las Cortes Generales, Cortes Valencianas y Parlamento Canario se han negado a tramitar las comisiones de investigación que pedimos por escrito hace un año. Los Presidentes de las comunidades canaria y valenciana pasaron de nosotros, como todo el mundo dentro de nuestro propio país.
Pero el Parlamento Europeo está funcionando como un reloj. En julio se admitió a trámite la queja. Sin condicionantes, sin retórica y sin hacer la goma, como el defensor del pueblo español. Simplemente funciona. Encargaron un informe preliminar a la Comisión Europea, dijeron que estaría acabado en enero, y en enero está acabado y se presentará el día 20. La cuestión se va a debatir con luz y taquígrafos, como debe ser en una democracia auténtica. Ahora empieza la guerra en serio, esta guerra que estamos sabiendo conducir y ganar sin escándalos.
Yo mismo comparto el asombro de los políticos al ver que todo marcha perfectamente sin necesidad de hacer una sola concentración o manifestación por las calles (si salvamos el numerito de la Plaza de Toros de Valencia). Es un caso insólito que se explica muy fácilmente: tenemos razón, hemos sabido exponerla y hay una instancia superior que SÍ está dispuesta a escucharnos. Y todo esto se debe no solo a las situaciones de escándalo que he denunciado en mi informe, sino a que hasta ahora hemos marcado un filtro muy estrecho y riguroso: No puede formar parte de la Plataforma ningún afectado que no padezca una situación de abuso o relacionado con edificios construidos ilegalmente sobre el dominio público. Es muy fácil ser ambiguo en este punto y nosotros no lo hemos sido porque para que la sociedad nos entendiera necesitábamos desmarcarnos de situaciones de fraude.
Para las muchas víctimas inocentes de los abusos de costas puede parecer inimaginable que haya personas que se pongan a edificar dentro del dominio público declarado en un deslinde. Hace menos de dos años un colectivo ecologista gastó una broma gigante a todo el país al plantar en medio de la playa de Benicasim un gran cartel anunciador de la próxima construcción de un bloque de apartamentos. Absolutamente nadie cree que esto sea posible hoy, y en efecto no lo es. Pero en el pasado hubo quien lo hizo, y por eso no podemos abandonarnos a la idea preconcebida de que cada cosa que hace el gobierno está mal por el mero hecho de ser el gobierno.
Podéis comprobar las abismales diferencias de trato que hemos recibido de España y de Europa. En España la Ministra de Medio Ambiente ni siquiera contestó a nuestra queja. Cuando nos reunimos con Martín Fragueiro y Alicia Paz el día 4 de noviembre, ella nos dijo que nos habían contestado “a través del defensor del pueblo”. Se refería a un informe evacuado hacía entonces quince días, que según manifestaban, el propio defensor del pueblo nos tendría que transmitir. No ha sido así, y ahora pienso que Alicia Paz contestó de esa manera para no quedar fatal delante de su jefe, es decir para ocultar la realidad de que NO nos han contestado a la queja ni nos pensaban contestar. En cuanto al propio defensor del pueblo, ya habéis visto en post anteriores de lo que es capaz, y no creo que deba extenderme más. Los grupos parlamentarios de las Cortes Generales, Cortes Valencianas y Parlamento Canario se han negado a tramitar las comisiones de investigación que pedimos por escrito hace un año. Los Presidentes de las comunidades canaria y valenciana pasaron de nosotros, como todo el mundo dentro de nuestro propio país.
Pero el Parlamento Europeo está funcionando como un reloj. En julio se admitió a trámite la queja. Sin condicionantes, sin retórica y sin hacer la goma, como el defensor del pueblo español. Simplemente funciona. Encargaron un informe preliminar a la Comisión Europea, dijeron que estaría acabado en enero, y en enero está acabado y se presentará el día 20. La cuestión se va a debatir con luz y taquígrafos, como debe ser en una democracia auténtica. Ahora empieza la guerra en serio, esta guerra que estamos sabiendo conducir y ganar sin escándalos.
Yo mismo comparto el asombro de los políticos al ver que todo marcha perfectamente sin necesidad de hacer una sola concentración o manifestación por las calles (si salvamos el numerito de la Plaza de Toros de Valencia). Es un caso insólito que se explica muy fácilmente: tenemos razón, hemos sabido exponerla y hay una instancia superior que SÍ está dispuesta a escucharnos. Y todo esto se debe no solo a las situaciones de escándalo que he denunciado en mi informe, sino a que hasta ahora hemos marcado un filtro muy estrecho y riguroso: No puede formar parte de la Plataforma ningún afectado que no padezca una situación de abuso o relacionado con edificios construidos ilegalmente sobre el dominio público. Es muy fácil ser ambiguo en este punto y nosotros no lo hemos sido porque para que la sociedad nos entendiera necesitábamos desmarcarnos de situaciones de fraude.
Para las muchas víctimas inocentes de los abusos de costas puede parecer inimaginable que haya personas que se pongan a edificar dentro del dominio público declarado en un deslinde. Hace menos de dos años un colectivo ecologista gastó una broma gigante a todo el país al plantar en medio de la playa de Benicasim un gran cartel anunciador de la próxima construcción de un bloque de apartamentos. Absolutamente nadie cree que esto sea posible hoy, y en efecto no lo es. Pero en el pasado hubo quien lo hizo, y por eso no podemos abandonarnos a la idea preconcebida de que cada cosa que hace el gobierno está mal por el mero hecho de ser el gobierno.
Si un edificio es efectivamente ilegal y el gobierno lo derriba, nosotros no podemos protestar. Y si no sabemos si es o no es legal, es mucho mejor ser prudente. He tenido clientes del despacho que me han pedido entrar en la Plataforma y no se lo he permitido porque sus viviendas se habían construido por un mecanismo fraudulento sobre la misma arena de la playa. Otro cliente que había comprado una casa ilegal dentro del dominio público vio cómo se la derribaban hace tres meses. He defendido este asunto y sigo defendiéndolo, pero ni se me ocurre invitar al cliente a entrar en la Plataforma ni mucho menos avisar a los periodistas para quejarme de un abuso de Costas. Parece que está claro: Una cosa es la defensa jurídica, donde cabe cualquier caso, y otra distinta la lucha colectiva a través de la Plataforma, donde solo caben los casos de abuso que puedan presentarse en sociedad con autoridad moral. Es esta claridad lo que ha hecho que la sociedad nos entienda. Todo irá bien mientras mantengamos las buenas compañías
Jose Ortega
http://costasmaritimas.wordpress.com/2009/01/05/ha-empezado-viva-europa/
Jose Ortega
http://costasmaritimas.wordpress.com/2009/01/05/ha-empezado-viva-europa/
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