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Para formar parte de la Plataforma es imprescindible sufrir una situación de abuso o aplicación arbitraria o retroactiva de la ley de costas. Para inscribirse en la plataforma mandar un email a costasmaritimas02@gmail.com
explicando el nombre del colectivo, los datos de la persona de contacto, la zona del conflicto, la naturaleza del problema y por qué a su juicio se trata de un abuso o de una aplicación arbitraria, indebida o retroactiva.
"Para consultar un problema jurídico relativo a la aplicación de la ley de costas llamar a José Ortega al teléfono 629511225
Comentario sobre la página web :email afectadosleydecostas@gmail.com

martes, 26 de agosto de 2008

El ático de pepiño en 'Villa PSOE'

La mole es fea. Y, quizá, también ilegal. El vicesecretario socialista y varios cargos del partido han construido un edificio a pie de playa en Arosa. 150 metros de ático a 20 metros del mar. Los vecinos han denunciado la recalificación del terreno. JACOBO GARCIA
La llaman 'Villa PSOE'. Está en Galicia, en la Isla de Arosa. Entre pinos, bateas, humedales y aves exóticas, Pepiño Blanco va a disfrutar de uno de los atardeceres más espectaculares de las Rías Bajas... En esta pequeña isla de siete kilómetros cuadrados y apenas 4.500 habitantes, se levanta el monstruo, más parecido a un centro comercial que a una vivienda veraniega.
El vicesecretario general del PSOE posee uno de los 120 apartamentos de esta lujosa mole de madera y cristales alzada prácticamente sobre la arena de la playa. Las viviendas más baratas han sido vendidas por 300.000 euros. El de Blanco es el más grande, el mejor situado y el único prácticamente terminado de los proyectados. El pasado jueves, una veintena de obreros extranjeros se afanaban en los últimos remates.
La futura residencia veraniega de Blanco ha soliviantado a gran parte de los vecinos, que han visto cómo, mientras sobre ellos pende una orden de derribo y sanciones por las antiguas viviendas levantadas junto a la costa, a él y a varios cargos del partido socialista se les permitirá vivir a pie de playa. Todo gracias a una sospechosa recalificación.
«Lo sé yo y lo sabe toda la isla. A los demás no nos dejan hacer nada y amenazan con tirarnos la casa, y otros pueden construir encima de la arena». Celsa Otero, de 83 años, tenía hasta hace poco una envidiable vista al mar en la casa que habita desde hace 25 años. La suya era la última residencia de una discreta hilera de casitas bajas junto al puente que une la isla con Villanueva de Arosa. Pero desde hace algunos meses ya no ve el pinar que antes rodeaba la zona. Lo único que puede contemplar ahora es un gigantesco muro y a Pepe Blanco y sus escoltas supervisando personalmente cada pocos días la evolución de la obra. Blanco veranea en un chalé unifamiliar en la misma isla, al otro extremo, de forma muy discreta; un coche de la Civil está permanentemente aparcado ante el portalón de la finca.
Su piso nuevo es un ático de casi 150 metros cuadrados valorado en unos 360.000 euros. Cuenta con garaje, ascensor, suelos de madera, cuatro habitaciones, dos enormes terrazas acristaladas y vistas al mar desde cualquier punto de la casa. Una vivienda de lujo en un lugar de ensueño que ha provocado una denuncia ante la Fiscalía y protestas de los vecinos ante la residencia.
La polémica nació desde el mismo momento en que se recalificó la zona de Cabo Deiros, resuelta judicialmente hace apenas un año, y en la que muchos han visto la mano del número dos del partido socialista. Un pelotazo urbanístico rodeado de controversias desde que, en 2004, el Ayuntamiento de la Isla de Arosa, en manos del PSOE, aprobó una recalificación que fue paralizada por la Xunta de Galicia a raíz de un informe contrario de la Secretaría General de Costas.
El asunto acabó en los tribunales hasta que la Audiencia Nacional dio, en julio de 2007, el visto bueno a la operación gracias a un informe del secretario del Ayuntamiento de la isla, que señalaba que, desde antes de 1988 (año de la entrada en vigor de la Ley de Costas) en ese mismo lugar existían todas las condiciones para catalogar como urbano el terreno: pavimentación, alumbrado público, alcantarillado y agua corriente. Algo que desmiente Gonzalo Durán, alcalde de Villanueva desde hace 13 años, y también de la isla entre 1995 y 1997, fecha en que se segregaron ambos municipios. «Ahí no había agua antes de 1988. En 1991 el pleno del Ayuntamiento aprobó una iniciativa para llevarla, así que queda claro que antes no podía haberla. Las actas lo demuestran», señala el edil.
DE 100 A 20 METROS
«Gracias a este informe, la distancia legal para construir pasó de 100 a 20 metros. Si el informe remitido por el secretario del Ayuntamiento es falso, se cae la sentencia y por tanto la legalidad en la recalificación del terreno», explica el abogado Alfredo Gómez Mendizábal.
El dato que ha hecho sospechar a muchos salta a la vista desde la entrada misma de la obra. A pesar de que el contencioso se resolvió el 5 de julio de 2007, los trabajos comenzaron siete meses antes, en octubre de 2006. Lo confiesa el cartel de la constructora que preside la edificación.
La asociación de afectados por estafas inmobiliarias (Cafines) denunció ante la Fiscalía la ilegalidad de la vivienda y aportó para ello fotos y documentos. Según su vicepresidente, Raimundo Piñeiro, el bloque principal -son tres- ha sido adquirido por varios responsables del Partido Socialista.
Para el alcalde de la isla, el también socialista José Vázquez, las licencias estaban concedidas antes de que fuera obligatoria la aplicación de la norma. El edil está convencido de que alguien «manipula» a los afectados para perjudicar a «determinadas figuras políticas». El concejal de Urbanismo de la isla, Luciano Otero, señaló que el deslinde de esta zona está resuelto desde hace años y aprobado en el Plan de Urbanismo: «Si no hubiera comprado ahí el señor Blanco no habría polémica».


martes, 12 de agosto de 2008

Un abogado denuncia la «inseguridad jurídica» de la norma


El abogado José Ortega, cofundador junto a Carmen del Amo de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas, afirma que esta norma produce «inseguridad jurídica», tanto por sus contenidos como por su aplicación.
De entrada, señala la Ley de Costas de 1988 introduce una modificación, respecto a normativas anteriores, sobre el alcance de los temporales, que definen el límite del dominuio público terrestre. Anteriormente, el alcance de un temporal ordinario y previsible marcaba el límite, sin embargo, a partir de 1988, se tienen también en cuenta los temporales extraordinarios. Así, comenta Ortega, si un temporal entra hasta el centro de una ciudad de forma extraordinaria, se puede declarar de dominio público una población completa.
Esto crea «una inseguridad jurídica», asegura, hasta el punto de que «nadie puede tener la seguridad de mantener su vivienda comprando una casa en primera línea de playa».
Además. continúa, la ley define de dominio público no sólo las playas, sino, desde 1988, las dunas asociadas a ella, donde se era legal construir edificaciones. Este abogado afirma que desde la entrada en vigor de la Ley se han sucedido dos interpretaciones contradictorias. Hasta 1997, los tribunales consideraban que el entorno natural estaba desnaturalizado con las construcciones, con lo cual sus propietarios no perdían sus derechos.
Pero a partir de entonces, los tribunales interpretaron que el entorno natural no se desnaturalizaba, por lo que los propietarios perdían sus derechos de propiedad y el terreno pasaba a dominio público.
Por estas razones, este abogado impulsó el envío a la Unión Europea un escrito de protesta comentado casos concretos de «aplicación retroactiva, abusiva y arbitraria» y donde pedía una investigación de la aplicación de la norma en España, que ha sido admitida a trámite la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.

http://www.abcdesevilla.es/20080803/andalucia-actualidad/abogado-denuncia-inseguridad-juridica-200808022137.html

miércoles, 30 de julio de 2008

En el veinte aniversario de la Ley de Costas

En enero de 1986, en Valencia, la Administración paralizó la construcción de una discoteca que estaba literalmente a cuatro metros del mar. El arquitecto responsable ni siquiera sabía que había infringido la ley de costas, porque ignoraba su existencia. Meses después la misma Administración ordenó un derribo en Puzol. El alcalde denunció, airado, que las obras venían amparadas por el PGU, y así era, por lo que estaban al mismo tiempo prohibidas y permitidas. Aquella ley de costas de 1969, ignorada por casi todos, y desconexionada del planeamiento urbanístico, era más teórica que real, como el espectro del holandés errante, y había que hacer algo.

Ese algo fue la ley de costas de 1988, que tuvo la virtud de coordinarse con el urbanismo, el atrevimiento de asignar efectos civiles al deslinde (usted pierde su propiedad sin la previa intervención de un juez) y el defecto de dejar más interrogantes que certezas. El principal era éste: ¿Qué sucede con los terrenos que pasan a ser dominio público con la nueva ley, pero que ya estaban construidos con anterioridad? No son demaniales porque la constitución en ellos los ha desnaturalizado, se decía en los primeros años. Pero en 1997 un joven y audaz jefe de costas hizo triunfar la fórmula contraria, tragándose una urbanización, los Arenales del Sol, que había sido construida en los setenta fuera del dominio público. Fue esta nueva, revolucionaria y en cierto sentido impúdica interpretación de la ley, transformada en hábito y aplicada a toda España, lo que causó la reciente fundación de la Plataforma Nacional de Afectados por la ley de Costas y la casi inmediata presentación en el Parlamento Europeo de una queja contra los abusos del Goberno.

Veinte años después del nacimiento de la ley de costas, el panorama es desolador. Los responsables, malinterpretando su propósito de frenar la presión urbanística sobre el litoral, se han estado cebando en inofensivos pueblos de pescadores y barrios marítimos tradicionales que siempre habían estado allí. Cerraron un ojo y entornaron el otro para ignorar la construcción de complejos turísticos tan espectaculares como ilegales en tramos de costa antes vírgenes. Dieron lugar a desigualdades grotescas aplicando la ley con unos criterios o los contrarios, según conviniera. Crearon ellos mismos problemas innecesarios que luego no han sabido resolver: ahí está aún Anales del Sol, once años después. Si los edificios eran ilegales, deberían ser derribados. Si por el contrario eran legales, los propietarios tendrían que recibir la concesión prevista en la ley. Pero la Administración no hace una cosa ni la otra, porque no sabe qué hacer, y tiene condenados a los vecinos a un limbo jurídico inaceptable, en el que cada uno ignora cuáles son sus derechos.

No conozco ninguna situación comparable en cuanto a inseguridad jurídica a la creada por estos auténticos desmanotados, muy preocupados por deslindar rápidamente la costa, pero que, como ven, no acaban el trabajo y lo dejan todo manga por hombro.En el fondo el problema ha sido la ausencia de control político.

La aprobación del deslinde es una competencia del Ministro delegada desde hace lustros en el Director General de Costas, y éste se ha estado dedicando a exprimir la ley como un limón, sin considerar el conjunto de los intereses en juego, que es lo que hacen los políticos. Por todo ello, estos años merecen calificarse de calamidad colectiva.

Resulta simbólico que el Parlamento Europeo haya admitido nuestra queja coincidiendo con el veinte aniversario de una ley que nació con las mejores intenciones, y que en manos no tan necias podría haber sido el instrumento que realmente necesita el país para proteger sus costas de la plutocracia ladrillera.

Una revisión de la praxis en la aplicación de la ley estaría bien, pero aún mejor sería reformar sus pasajes ambiguos, dándoles precisión para impedir que surja un nuevo funcionario público decidido a jugar a Dios interpretándola y aplicándola según sus manías personales, y arrastrando consigo a todo este desgraciado pais, incluyendo víctimas (por necesidad), políticos (por desatención) y jueces (por fidelidad a la letra de preceptos ambiguos pero obligatorios).

El Gobierno, con buen criterio, ya ha empezado a limpiar la casa de todopoderosos iluminados y ahora debería demostrar con hechos concretos su disposición real a salvar España de las indecencias que nos ha tocado vivir.

José Ortega es abogado.

martes, 22 de julio de 2008

LA COMISIÓN DE PETICIONES DEL PARLAMENTO EUROPEO ADMITE A TRÁMITE LA QUEJA POR APLICACIÓN ABUSIVA DE LA LEY DE COSTAS


La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo acaba de admitir a trámite la queja contra España formulada por José Ortega en nombre de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas.
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El Presidente de la Comisión, Marcin Libicki, informa que el contenido de la denuncia guarda relación con las actividades de la Unión Europea y que el Parlamento ha solicitado a la Comisión Europea una investigación preliminar.

La denuncia fue formulada por la PLATAFORMA NACIONAL DE AFECTADOS POR LA LEY DE COSTAS, que agrupa a unos veinte mil afectados de toda España, y remitida junto a la Comisión de Peticiones a los partidos políticos, Defensor del Pueblo, Presidente del Gobierno, Ministra de Medio Ambiente, Presidentes de las Comunidades de Valencia y Canarias, Consejo General del Poder Judicial. También se solicitaron comisiones de investigación en el Parlamento de Canarias, Cortes Valencianas y Congreso de los diputados.

Excepto el Defensor del Pueblo, que aún está estudiando la denuncia, el Presidente del Gobierno, que remitió la queja a la Ministra y convergencia i Unió, que dio una respuesta protocolaria, el resto de destinatarios ni siquiera acusó recibo del documento, y mucho menos accedió a las audiencias o entrevistas que en cada caso se solicitaban.

Es sintomático que la única instancia que decididamente va a investigar el asunto está situada fuera de España. A partir de ahora los responsables de loa abusos tendrán que dar muchas explicaciones y dejarán de estar amparados por sus superiores del gobierno.

La decisión de la Comisión de Peticiones llega en un momento simbólico, puesto que el próximo día 28 la ley de costas cumple veinte años.

Contacto: José Ortega tf. 629511225

http://www.lasprovincias.es/valencia/20080722/mas-actualidad/espana/union-europea-admite-tramite-200807222021.html

http://www.panorama-actual.es/noticias/not267017.htm

http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008072200_19_475643__Comunitat-Valenciana-admite-queja-contra-aplicacion-abusiva-Costas

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/07/22/valencia/1216753508.html

martes, 15 de julio de 2008

Los afectados por la Ley de Costas amenazan con dejar de pagar la hipoteca a los bancos



50.000 valencianos secundarán la medida si no terminan las expropiaciones
16.07.08 - Las Provincias J. SANCHIS VALENCIA

La Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas ha tomado una decisión que puede causar la pérdida de millones de euros a las entidades bancarias españolas: va a recomendar a sus afiliados que dejen de pagar las hipotecas

La presidenta de la Plataforma, Carmen del Amo, ya se ha puesto en contacto con distintas entidades y asociaciones bancarias para comunicarles la decisión. El objetivo es que las entidades de depósitos comuniquen al Gobierno la situación que se puede crear, ya que les haría perder millones de euros, para que suavice la aplicación de los deslindes y se avenga a pactar con los afectados.

Para hacerse una idea de la magnitud que puede alcanzar la iniciativa, sólo en la Comunitat 50.000 valencianos pueden dejar de pagar sus hipotecas. En el conjunto del Estado los perjudicados superan el medio millón.


La UE investigará la ley estatal de Costas tras las reclamaciones de varios embajadores en Bruselas

Diplomáticos de distintos países trasladan al Gobierno y al PSOE en Europa las quejas de los afectados

JUAN SANCHIS LAS PROVINCIAS VALENCIA
15 Julio 08

La Unión Europea investigará la aplicación de la Ley de Costas por parte del Gobierno español. Este fue uno de los compromisos que adquirió el presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, el español Enrique Barón, en una reunión mantenida el pasado 17 de abril con embajadores de distintos países de la UE.Los diplomáticos le transmitieron el malestar de los residentes de sus países en España ante la aplicación de esta normativa. Según las fuentes consultadas, Enrique Barón les indicó que la cuestión estaba en manos de la Comisión de Peticiones y que ésta se iba a encargar de estudiar los posibles abusos en la aplicación de la Ley de Costas por parte del Ejecutivo Central.Es más, las mismas fuentes explicaron que el eurodiputado socialista les aseguró que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo no se iba a desentender de la denuncia y la iba a estudiar antes de tomar una decisión.Y es que el malestar por la forma en la que el Gobierno ha aplicado la Ley de Costas durante los últimos años ya ha traspasado las fronteras españolas. Bruselas tiene el expediente sobre la mesa. Pero, además, los afectados de otras nacionalidades residentes en España están presionando ante sus respectivas embajadas para que tomen cartas en el asunto.Presión en España La presión diplomática no se queda sólo en Bruselas. Las distintas embajadas han empezado a moverse en España. A fines del mes de junio el cónsul general de la Embajada de Alemania en España se reunió con el secretario general del Mar del Ministerio de Medio Ambiente, Juan Carlos Martín Fragueiro, y otros cargos del departamento dirigido por Elena Espinosa.El objetivo de la reunión era transmitirle el malestar de los afectados por la aplicación de los deslindes aprobados por el Ministerio de Medio Ambiente y que afectan a ciudadanos alemanes residentes en la Comunitat y otras autonomías de España.Se trata de un tema muy delicado, ya que la aplicación de la Ley de Costas es una cuestión interna del Estado español. Los representantes de la Embajada, según las fuentes consultadas, únicamente preguntaron sobre la posible incidencia que podía tener la política del Ejecutivo central en los ciudadanos de su nacionalidad. Las mismas fuentes explicaron que los representantes del Ministerio de Medio Ambiente prefirieron no dar una respuesta directa y señalaron que la Ley de Costas es constitucional.Es más, el embajador de Alemania en España, doctor Wolf -Ruthart Born, se ha puesto en contacto con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, para elevarle las quejas de los residentes alemanes en la Comunitat afectados por la actuación del Gobierno.La Comisión de Peticiones tenía que haber evaluado el informe remitido por la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas en su reunión del pasado mes de junio. Por razones todavía no aclaradas pospuso su decisión hasta el mes de septiembre.Los propietarios han denunciado ante el Parlamento Europeo los supuestos abusos cometidos por la Administración central en la aplicación de la Ley de Costas de 1988. Entre sus quejas plantean que mediante un proceso administrativo puede arrebatarseles su propiedad prácticamente sin compensación económica. Y todo ello pese a que compraron un terreno o construyeron una vivienda cumpliendo estrictamente la legislación vigente en el momento.El documento remitido por la Plataforma denuncia lo que, en su opinión, se trata de una actuación arbitraria de la Administración en la aplicación de la Ley de Costas. Los afectados ponen de manifiesto la inseguridad jurídica en la que se encuentran los propietarios, ya que no se respetan los derechos adquiridos. Según el informe que tiene en su poder la Comisión de Peticiones, el Gobierno está aplicando la norma con efectos retroactivos, sin respetar el carácter legal que las edificaciones podían tener en el momento de su construcción.Una parte destacada del informe se centra en los abusos cometidos por la Administración al unir deslindes con derribos. Dos aspectos que, según la Plataforma, no tienen nada que ver. El documento llega a calificar de "fraude" el hecho de que el Ministerio asocie los dos procesos y encima obligue a los desahuciados a pagar las demoliciones. La queja expone que los deslindes, según establece la Ley de Costas, se limitan a la recuperación por parte del Estado de la propiedad de unos terrenos o de las edificaciones que haya en ellos. La denuncia explica que, en ningún caso, la recuperación de la propiedad por la Administración implica su derribo.Los afectados esperan que la preocupación que están mostrando otras naciones europeas sirva ahora para que la Comisión de Peticiones y otras instituciones tomen cartas en el asunto e intercedan ante el Gobierno español.jsanchis@lasprovincias.es

http://www.lasprovincias.es/valencia/20080715/valenciana/investigara-estatal-costas-tras-20080715.html


sábado, 5 de julio de 2008

Alicia Paz, nueva directora de Costas

Canarias7.es 4 de julio de 2008

El Consejo de Ministros designó hoy a Alicia Paz como directora general de Costas, departamento perteneciente al Ministerio de Medio Ambiente que titula Elena Espinosa. Alicia Paz ocupaba hasta ahora la dirección de los servicios jurídicos de Puertos del Estado, lo que le ha dado «suficiente caché» como para asumir el reto de coordinar la nueva regulación normativa que prepara en materia de costas el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, informan fuentes solventes. La nueva responsable Costas, que sustituye al canario José Fernández, fue propuesta por la ministra. Su trayectoria profesional está intensamente ligada al impulso legal y administrativo de los puertos, como las leyes de 1997 y 2003 sobre transferencias a las comunidades autónomas. Alicia Paz se incorporó a finales de los ochenta a la dirección de Costas, bajo las órdenes del hoy secretario general de Transportes, Fernando Palao. Entre 1992 y 1996 asumió la jefatura jurídica de Puertos del Estado, cargo al que volvió en 2004 y en el que se mantiene en la actualidad. Además, es presidenta del Puerto Seco de Madrid (en Coslada), una plataforma logística en cuyo consorcio participan los puertos de Valencia, Algeciras, Barcelona y Bilbao, así como la Comunidad autónoma que preside Esperanza Aguirre y la constructora OHL.
http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=102308


Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino
Consejo de Ministros

Nombramiento de altos cargos en el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino
El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes tres Reales Decretos por los que se nombran tres altos cargos en el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

En las disposiciones se establece el nombramiento de Alicia Paz Antolín como Directora General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar que hasta ahora ocupaba el cargo de Consejera del Consejo de la Autoridad Portuaria de Valencia.

Jesús Casas Grande como Director General de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, que desempeñaba el cargo de Director Adjunto del organismo autónomo "Parques Nacionales".

Y por último, Marta Moren Abat como Directora General de Agua, que hasta ahora venía desempeñando, en la Comisión Europea, asuntos relacionados con el cambio climático.

4 de julio de 2008

jueves, 3 de julio de 2008

La Audiencia Nacional revisará la demolición del restaurante Pepita en l´Almardà por parte de Costas


El LEVANTE José M. Rambla, Sagunt
La Audiencia Nacional revisará la orden de demolición dictada por la Demarcación de Costas contra el restaurante Pepita de Almardà. El derribo, tras una primera paralización judicial el pasado noviembre, fue finalmente ejecutado el pasado 19 de diciembre por ocupación de suelo marítimo terrestre sin haber obtenido la correspondiente concesión administrativa. El establecimiento llevaba abierto desde hace más de 65 años y era un local muy popular y concurrido en esta playa saguntina.José Ortega, abogado de la familia y especialista en litigios relacionados con la Ley de Costas, mostraba su satisfacción por la posibilidad de que la Audiencia Nacional "diga que, al menos, hay que escuchar a los propietarios del Pepita". Ello será posible gracias al contencioso administrativo interpuesto contra la decisión de denegarle al restaurante una concesión por 60 años. El letrado incluía en su petición, como medida cautelar, que no se procediera a derribar el local hasta que no existiera una sentencia firme. Ahora el juez que tramita la petición deberá pronunciarse sobre la aplicación de una orden que ya se ha ejecutado.En este sentido, Ortega afirma que su intención no es reclamar una indemnización. "Sólo pretendo que Costas pida perdón a esta familia, les reconstruya el restaurante y, obviamente, que se les pague lo que ellos hubieran podido ganar durante todos estos meses si el Pepita no hubiera sido derribado", comenta.José Ortega, impulsor de una plataforma de afectados por la ley de Costas, se queja de los modos con que se trató a sus clientes, a los que incluso se llegó a reclamar el pago de 83.000 euros como pretendido coste de la demolición, diez veces más caro que el solicitado por los propios interesados.Además, afirma que el restaurante fue una cabeza de turco ya que no se han producido más demoliciones en Almardà pese a que cerca de cien viviendas están en zona reclamada por Costas
http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008070300_12_467887__Comarcas-Audiencia-Nacional-revisara-demolicion-restaurante-Pepita-lAlmarda-parte-Costas

domingo, 15 de junio de 2008

Se vende casa en la playa, barata... e ilegal

Miles de personas han perdido su propiedad por desconocer los efectos de la Ley de Costas, que hace pasar residencias privadas al dominio público.
Cuidado este verano si, al observar esas envidiables casas en primera línea de playa, le entra la tentación de cambiar su vida, venderlo todo y comprar una de ellas, anunciada quizá a precio de chollo. Puede tratarse de una estafa, una casa afectada por la Ley de Costas. Y ni en el Registro de la Propiedad ni en la Notaría le advertirán de ello.
La Ley de Costas, norma nacida para defender la ribera del mar de la ocupación privada y para limitar la presión urbanística en las zonas cercanas, ha dejado ya miles de afectados que han visto desaparecer su propiedad. Algunos intentan librarse del muerto.
Esta ley de julio de 1988, a punto de cumplir 20 años, introdujo criterios nuevos para definir la ribera del mar, ampliándola, respecto a las leyes anteriores. iviendas construidas junto a la playa o el acantilado, en su momento legalmente, pasaron a estar en espacio público tras el nuevo "deslinde".
Los propietarios dejaron de serlo y su derecho se limita a obtener una concesión para seguir ocupando su vivienda 30 años ampliable a otros 30. Pero no todas se conceden. Entre 2004 y 2007 se han solicitado 1.309 concesiones y se han otorgado 340, según datos oficiales.
Concesión que el Estado puede rescatar para derribar el edificio. Si se rescata, la indemnización, a juzgar por declaraciones del anterior director general de Costas, José Fernández, sería la del coste de construcción, sin el valor del suelo que, en la "primera línea de playa", es, claro, la parte del león.
Compradores de buena fe
Para complicar la situación, la lenta aplicación de la ley, que hace que la opinión pública olvide su existencia, y el hecho de que en el Registro de la Propiedad no haya con frecuencia ninguna anotación de que un edificio está afectado, ha llevado a que muchas personas comprasen de buena fe casas que nunca serán suyas.
Si la pérdida de la propiedad es un problema para quienes compraron hace más de 20 años, es peor para los que compraron después, a precios de burbuja inmobiliaria. Desde 1987 hasta 2007 el valor de la vivienda casi se multiplicó por cinco, según datos oficiales.
Es el caso de Carmen del Amo, presidenta de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas, constituida el pasado 7 de enero. Compró un piso en La Albufereta, de Alicante, a una anciana canadiense, de 92 años, que deseaba "regresar a morir a su país".
La nueva casa iba a ser vivienda y despacho profesional para su marido. Para adquirirla, vendieron el piso familiar y completaron el gasto con un crédito de 20 millones de pesetas. Antes, comprobaron en el Registro de la Propiedad que la casa estuviera "limpia", sin cargas. Compraron en abril de 2004. No sabían -tampoco el vendedor- que en marzo del mismo año se había autorizado el deslinde por el que la casa dejaría de ser suya. Nosotros, al no tener hijos, confiamos el futuro a nuestros ahorros. Y están todos aquí. Si nos pasa algo, como mi marido es autónomo, me veo durmiendo en la playa con un saco".
Estafas a sabiendas
Muchos vendieron de buena fe pero otros lo hicieron, y lo siguen haciendo, con pleno conocimiento de que ya no es suya la propiedad.
Arenales del Sol es un caso evidente de ocupación de la ribera del mar, aunque de acuerdo con la ley entonces vigente y habiendo sido vendida alguna parcela por el propio Estado. Pero el deslinde en 1997 les situó fuera de la legalidad. Once años después, algunos aún intentan vender.
Casas ilegales en internet
Ahora mismo, en el portal de Internet "Idealista.com" hay a la venta nueve viviendas afectadas por el deslinde. A menor precio que la segunda línea pero aún de "pelotazo inmobiliario" (2.713 euros el m2, de media).
José Ortega, abogado y portavoz de la Plataforma de Afectados lo considera preocupante. "Hay lugares donde hace mucho que se aprobó el deslinde y las casas se están vendiendo, ante notario, e inscribiéndolas en el Registro de la Propiedad también". "Es muy peligroso. Puede haber querellas criminales por estafa -sigue el abogado-. Los que compran ignoran la situación por culpa de Costas, porque es la Administración la que tiene que mandar el escrito de cancelación al Registro".
Dos zonas reguladas
Además de la ribera del mar, en donde no puede haber propiedad privada, la ley establece una "zona de protección" de cien metros en la que no se puede construir y en la que los edificios ya construidos se someten a limitaciones.
En áreas urbanas, esta zona es de al menos veinte metros. Buena parte de los conflictos que acompañan a los deslindes se producen en ella, por los criterios encontrados de Costas y los municipios afectados que, generalmente, quieren extender lo más posible la zona de 20 metros.
Además, la ley crea una "zona de influencia" de 500 metros, edificable pero en la que se han de impedir las aglomeraciones y el "efecto pantalla" de las construcciones verticales. En ella es preceptivo el informe positivo de la Jefatura de Costas de la zona. Es un punto muy importante cara al futuro, si se busca que los espacios cercanos al mar en España no parezcan una continua ciudad de segundas residencias, como ocurre en tantos puntos.
Doble rasero
Pero no se aplica con rigor, a juzgar por casos como Marina D'Or, urbanización en Oropesa del Mar en la que se amontonan 10.000 apartamentos y cinco hoteles y que tiene prevista una segunda fase con 40.000 viviendas y otros seis hoteles.
Es un caso de lo que la Ley de Costas intenta expresamente evitar. Su artículo 30 dice que, en la zona de influencia, "se deberá evitar la formación de pantallas arquitectónicas o acumulación de volúmenes, sin que, a estos efectos, la densidad de edificación pueda ser superior a la media del suelo urbanizable programado o apto para urbanizar en el término municipal respectivo."
Pese a ello, Costas lo aprobó. El informe positivo se olvida de la exigencia legal de que no se formen "pantallas arquitectónicas" y no pone reparo a la alta densidad de edificación con el argumento de que "el suelo urbanizable del término municipal en el Plan General aprobado el año 1982 era no programado". Y como no había suelo programado, pues "no procede la aplicación" de la ley.
Ortega atribuye esta laxitud a que no es lo mismo enfrentarse con grandes constructores apoyados por ayuntamientos que a simples particulares.
Bien es cierto que en Marina D'Or se está frenando la construcción por la menor demanda que ha traído la crisis inmobiliaria. Como dice Francisco González, del Grupo de Estudio y Conservación de Espacios Naturales de Castellón, con ironía, "la crisis inmobiliaria se ha convertido en el principal instrumento de defensa de la costa".

viernes, 30 de mayo de 2008

«Una aplicación ciega o rígida de la Ley de Costas resulta preocupante»

entrevista Eugenio Rodríguez Cepeda

DECANO-PRESIDENTE DEL COLEGIO DE REGISTRADORES DE ESPAÑA



Sergio Carbó, Valencia

—¿Cuál es el análisis de la actual crisis inmobiliaria que efectúan
desde la perspectiva de los registradores de la propiedad?


—La perspectiva no es optimista porque de entre todas las cifras
que vamos registrando es difícil encontrar algún dato positivo. Hay
que reconocer que, en general, estamos descendiendo. Lo que pasa
es que el descenso procede de unas cifras previas realmente mareantes.
La Sociedad Hipotecaria Española daba unas cifras de saldo
vivo garantizado como hipoteca inmobiliaria que eran prácticamente

el Producto Interior Bruto español. Por tanto, es lógico que
se produzca un descenso, porque el mercado inmobiliario español ya
no daba más de si. Ahora toca que el sector se reajuste y se adapte a
la demanda real. ¿Cuánto tiempo necesitaremos para este reajuste?,
pues cada economista ya hace sus previsiones de acuerdo a su leal
saber y entender. Lo que parece claro es que esas cifras tan espectaculares
ya no van a volver y, quizá, ni siquiera sería deseable que
lo hiciesen.


—¿Cuál es su opinión acerca de la polémica sobre las consecuencias
que está causando la Ley de Costas en materia de deslindes y dominio
público que afectan a viviendas construidas hace tiempo?


—Bueno, partiendo de que yosiempre he sido registrador en zonas
de interior y en mis destinosprofesionales nunca tuve ninguna
playa marítima y, por tanto, no es mi especialidad, sí preocupa una
aplicación ciega o rígida de la Ley de Costas sin tener en cuenta cada
caso concreto. El legislador, en el momento en que redacta la ley,
puede tener una proyección muy loable, pero este no es un país virgen
y cuando se redacta cualquier ley hay que tener en cuenta que
España tiene mucha historia y esa realidad legislativa que aparece ha
de contar con las realidades previas.
Ahora bien, es evidente que los órganos competentes deben
perseguir y sancionar cualquier infracción administrativa, pero cuando
se aplica una ley nueva a una realidad vieja hay que tener en cuenta
que no venimos de la nada. Por tanto, es preciso que conocer muy
bien la realidad preexistente que se quiere regular ex novo porque
de lo contrario los tropiezos pueden ser tremendos.
—También se han suscitado conflictos jurídicos últimamente con
la propiedad de algunos residentes extranjeros en la Comunitat Valenciana
y sus licencias ante la aprobación de ciertos planes urbanísticos
—El extranjero que adquiere una vivienda a España tiene que sujetarse
a las leyes españolas. En el capítulo relativo al estatuto jurídico
bien inmueble se aplican las medidas del territorio donde está situado
el bien inmueble. Eso es un principio de Derecho Internacional
Privado universalmente aceptado. Por tanto, esos extranjeros
que viene a España, unos por razones de recreo, otros por razones
de trabajo, tienen que ajustarse a la ley española como cualquier español
y si existe alguna irregularidad tienen que afrontar las consecuencias.
Si nosotros invertimos en un país extranjero no podemos
protestar si una ley de ese país se nos aplica aunque la ignoremos.
¿Que ocurre, sin embargo, en materia urbanística?, pues que por razón
de la transferencia autonómica las competencias legislativas
son complejas y dentro del confuso panorama legislativo los registradores
tenemos, por lo menos, algo en común, que es la legislación
estatal. En cada territorio tenemos una ley de urbanismo y entonces
la ordenación de registros es competencia estatal y el urbanismo
es competencia autonómico y en ese encuentro de las dos
placas continentales se producen algunos terremotos. Esperemos
que no sean de gran dimensión y que las casas queden en su sitio.
—Los registradores de la propiedad celebran en Valencia, el martes
y el miércoles próximos, su Congreso Internacional de Derecho
Registral.

¿Cuáles son ahora mismo sus principales inquietudes
y reivindicaciones profesionales?


—Bueno, aunque este no es un congreso de registradores, sino de
Derecho Registral, sí vamos a acudir muchos registradores y nuestros
colegas que vienen del exterior también se dedican a hacer
aproximadamente lo mismo que nosotros en otros países. Hemos
elegido, como uno de los temas del congreso, la calificación registral,
es decir, el control de legalidad para que lo que se inscribe, salvo
decisión judicial posterior, sea la verdad oficial y coincida con la verdad
real. Queremos hacer hincapié en la necesidad de que haya un
control de legalidad independiente porque al registrador de la propiedad
no lo elige el cliente. Es lo lógico, porque el controlado no
puede elegir al controlador. El siglo XXI se está perfilando como el
momento de los controles realmente independientes para evitar
consecuencias nefastas en los mercados. Ésa es nuestra principal
reivindicación. Es decir, que el poder público no merme estas funciones
de control de legalidad por parte de los registradores.